Es curioso como, cuando lo de Pinochet (por poner un ejemplo) apenas nadie cuestionaba las motivaciones del Señor Garzón, porque claro, no nos tocaba de frente, y encima quedaba estupendo de cara a la opinión internacional que un Juez español tuviese el valor de hacer semejante cosa. Ahora es distinto, por supuesto, porque lo que pretende levantar es nuestra propia mierda. Que escasa vista y que poquita vergüenza tenéis los de Derechas. En lugar de aprovechar la incompetencia manifiesta de la izquierda para demostrar que podíais ser una alternativa seria, ya madura y libre al fin de tanto complejo histórico mal entendido, os dedicáis a emponzoñar aún más la situación. Seguís con las absurdas luchas de poder de patio de colegio, demostrando la escasa altura profesional y política que impera desde hace años en este país.
Ahora, cuando más necesario es demostrar coherencia, integridad y madurez políticas, continuáis ondeando banderitas con el águila, cantando el cara al sol y denostando todo aquello que no sea de vuestro agrado...
Con una izquierda en manos de absolutos incompetentes, que os está poniendo en bandeja las cosas. Y ni aun así sois capaces de demostrar la templanza, la seriedad y la objetividad necesarias. Al final recurriréis a lo de siempre (unos y otros) que es lo único para lo que dais: golpes bajos, fuerza desmedida, descalificaciones y, en resumen, riñas barriobajeras en las que intentáis por todos los medios gritar más alto que el oponente y probar -ojo al dato- NO que sois mejores que él, si no menos malos...
Izquierda, Derecha... que pena, de verdad, que pena. Y lo más triste es que seguís pensando que, en el fondo, todo esto no es más que un juego en el que el ganador se hace con el suculento pastel durante los años que toquen y luego a otra cosa, mariposa, sin daros cuenta de la imagen de absolutos peleles que proyectáis al mundo, y a una ciudadanía que os perdió hace muuuucho tiempo el respeto.
"Aun detrás del recodo quizá todavía esperen un camino nuevo o una puerta secreta. Y aunque a menudo pasé sin detenerme, al fin llegará un día en que iré caminando por esos senderos escondidos que corren Al Oeste de la luna, al Este del sol."
viernes, 12 de agosto de 2011
UNA PEQUEÑA REFLEXIÓN A MODO DE ENSOÑACIÓN PERSONAL
Anoche vi de nuevo Avatar. En DVD. Sentado tranquilito en mi habitación, con la luz apagada y un buen sonido. Y debo decir que la película, aún sin 3D ni historias semejantes, me sigue pareciendo una auténtica genialidad, a distintos niveles. La disfruté más si cabe que en el cine, porque pude centrarme en aspectos difíciles de apreciar cuando estás inmerso en una experiencia sensorial tan abrumadora como la brindada por este film en su formato 3D. El colorido, la riqueza visual, saltan a la vista, desde luego; pero además hay detalles... cientos, miles de detalles, cuidados y mimados hasta el extremo, que no había apreciado en el cine las dos veces anteriores.
Tenía cierto reparo en verla así, como una película más, sin la espectacularidad del formato estereoscópico; miedo a que, sin ese ingrediente añadido, la experiencia perdiese el 70 o el 80% de su magia. Nada más lejos de la realidad. Como ya he dicho me volvió a subyugar, ofreciéndome esta vez la posibilidad de recrearme en otras cosas, y lo más importante, de hacer diferentes lecturas de cuanto se oculta en la nueva obra maestra de Cámeron. Señores, la sensación de vértigo, de profundidad en ese mundo rico e inmenso, y sobre todo de vuelo, siguen estando realmente conseguidas en su formato 2D. Hay momentos, escenas de una belleza sobrecogedora, de una maestría fotográfica que, pese a la cantidad de puristas que se rasgan las vestiduras afirmando que eso no es cine, ya quisieran tener muchos de los considerados "genios" del "séptimo arte". Y si, replicareis: "con ese presupuesto ya me contarás; así cualquiera", a lo que tan solo os respondo: "George Lucas, o las últimas de Spielberg". Porque ellos disponían de los mismos medios, de la capacidad de disponer de lo mejorcito de la industria, y sin embargo no llegan ni por asomo a cotas semejantes. Es más, el alarde de efectos en sus últimas creaciones tiende a desmerecer sus películas. Algo que en el caso de Avatar no ocurre para nada.
Pero, en fin, a lo que iba. Mientras la veía, empecé a darle vueltas a determinadas "casualidades" que de un tiempo a esta parte se están dando aquí y allá, sin aparente conexión. Y me explico. El señor Cámeron, director y productor de Avatar, además de ser uno de los cineastas de más éxito, forma parte del consejo asesor de la NASA encargado de la futura misión tripulada a Marte. Y no es un mero título; colabora de manera muy activa (de hecho, uno de los dos planes viables que se están estudiando es directamente propuesta de él) ¿Que quiere decir esto? pues que este señor, por lógica, debe saber "un poquito" más que el resto de nosotros sobre lo que se cuece a esos niveles. Desde hace unos años, por otra parte, muchos gobiernos se están dedicando a desclasificar -sin acuerdo aparente- los expedientes OVNI, UFO, etc, sin un motivo concreto, de pronto y a la vez -recordemos que los investigadores llevan años peleando con las administraciones para acceder siquiera al más inocente de los papeles relacionados con el tema-.
El Presidente Obama, por su parte, cancela hace unos meses el proyecto de retorno a la Luna, de golpe y porrazo, tirando a la basura 8 años de trabajos técnicos y científicos, dando entonces prioridad absoluta a la conquista de Marte y a los viajes "beyond the border", considerándolos más que posibles, cuando hasta hace nada la NASA reconocía que a duras penas se veían capaces de volver a poner a un hombre en nuestro satélite. Casi al mismo tiempo empiezan a oírse rumores de una nueva tecnología de propulsión capaz de reducir la duración de los viajes al planeta rojo a solo 3 o 4 meses (con la tecnología al uso se requerirían en torno a 18), mientras la única foto OVNI considerada no manipulada por los expertos vuelve a salir a la luz tras 40 años de olvido en un cajón.
Stephen Hawkings, uno de los científicos más grandes de nuestro tiempo, se desmarca del resto de sus colegas con ciertas declaraciones sensacionales que han levantado una polvareda de aupa, en las que afirma estar convencido de la existencia de vida superior extraterrestre; no obstante, dando un sorprendente golpe de mano, recomienda encarecidamente no tratar de buscar ese ansiado contacto voluntario con nuestros hermanos del cosmos, tal y como se viene haciendo hasta ahora. Si están más evolucionados, dice, podría ocurrir algo similar a lo sucedido durante la colonización de América. Podríamos entonces vernos obligados a jugar el papel de "salvajes", con todo lo que ello conlleva si sus intenciones son hostiles. Idea que, curiosamente, el señor Spielberg, rescata del baúl de los recuerdos con el remake de La Guerra de los Mundos (un director también bastante influyente en USA, con contactos en lo más alto y que, no lo olvidemos, cuenta ya en su filmografía con 3 clásicos del género: Encuentros en la Tercera Fase, E.T. y el susodicho remake de Wells).
Por último, y como guinda del pastel, me llega una noticia contemplada recientemente en los medios serios de ciencia y astronomía. Una señal de radio anómala procedente de la galaxia M82 que se está recibiendo desde hace meses. Una señal nueva, que escapa según los analistas, a todo lo escuchado hasta ahora. Al parecer no se corresponde con ningún objeto o evento celeste conocido. Su intensidad es muy fuerte, nada errática y sea cual sea la fuente que la está transmitiendo ¡se mueve a 4 veces la velocidad de la luz! Algo que, por lo visto, solo se da en los alrededores de los más grandes agujeros negros. Pero la emisión no parece estar cerca de ninguno de ellos.
Desclasificación de documentos; reestructuración de proyectos en la NASA, con la aparición de supuestas nuevas tecnologías revolucionarias, descartando el retorno a la Luna (no olvidemos que, hasta ahora, cualquier plan serio de colonización del cosmos pasaba por la obligatoria implantación de bases habitadas fijas en el satélite, destinadas a abaratar costes, a facilitar los lanzamientos tripulados por la baja gravedad, etc. Algo que, de pronto, parece no ser necesario...); toda la tecnología de Hollywood puesta al servicio del proyecto más ambicioso de un señor que pertenece a un organismo de la NASA; proyecto que habla de la colonización de un planeta habitado por seres superiores a manos de otra raza con fines codiciosos, destructivos...; señales de radio captadas por toda una red de radiotelescopios ingleses y no desmentidas por los astrónomos; declaraciones del científico que más repercusión mediática tiene a nivel mundial, y de las que se ha hecho eco toda la prensa conocida (estoy seguro de que el señor Hawkings pensaba todo esto hace mucho ¿porque lo anuncia ahora, y de esta forma tan ostentosa?).
En fin, casualidades todas ellas, sin duda. Pero llevo un tiempo diciendo a quien quiere oírme que hay algo flotando en el ambiente, como una especie de expectación inconsciente, burbujeante que parece indicar algo. Hay presentimientos y presentimientos... y uno me hace pensar que estamos a las puertas de un acontecimiento peculiar. Puede ser en los próximos 5 años, en los próximos 10, o en los próximos 40, pero no queda mucho, sea lo que sea.
Tenía cierto reparo en verla así, como una película más, sin la espectacularidad del formato estereoscópico; miedo a que, sin ese ingrediente añadido, la experiencia perdiese el 70 o el 80% de su magia. Nada más lejos de la realidad. Como ya he dicho me volvió a subyugar, ofreciéndome esta vez la posibilidad de recrearme en otras cosas, y lo más importante, de hacer diferentes lecturas de cuanto se oculta en la nueva obra maestra de Cámeron. Señores, la sensación de vértigo, de profundidad en ese mundo rico e inmenso, y sobre todo de vuelo, siguen estando realmente conseguidas en su formato 2D. Hay momentos, escenas de una belleza sobrecogedora, de una maestría fotográfica que, pese a la cantidad de puristas que se rasgan las vestiduras afirmando que eso no es cine, ya quisieran tener muchos de los considerados "genios" del "séptimo arte". Y si, replicareis: "con ese presupuesto ya me contarás; así cualquiera", a lo que tan solo os respondo: "George Lucas, o las últimas de Spielberg". Porque ellos disponían de los mismos medios, de la capacidad de disponer de lo mejorcito de la industria, y sin embargo no llegan ni por asomo a cotas semejantes. Es más, el alarde de efectos en sus últimas creaciones tiende a desmerecer sus películas. Algo que en el caso de Avatar no ocurre para nada.
Pero, en fin, a lo que iba. Mientras la veía, empecé a darle vueltas a determinadas "casualidades" que de un tiempo a esta parte se están dando aquí y allá, sin aparente conexión. Y me explico. El señor Cámeron, director y productor de Avatar, además de ser uno de los cineastas de más éxito, forma parte del consejo asesor de la NASA encargado de la futura misión tripulada a Marte. Y no es un mero título; colabora de manera muy activa (de hecho, uno de los dos planes viables que se están estudiando es directamente propuesta de él) ¿Que quiere decir esto? pues que este señor, por lógica, debe saber "un poquito" más que el resto de nosotros sobre lo que se cuece a esos niveles. Desde hace unos años, por otra parte, muchos gobiernos se están dedicando a desclasificar -sin acuerdo aparente- los expedientes OVNI, UFO, etc, sin un motivo concreto, de pronto y a la vez -recordemos que los investigadores llevan años peleando con las administraciones para acceder siquiera al más inocente de los papeles relacionados con el tema-.
El Presidente Obama, por su parte, cancela hace unos meses el proyecto de retorno a la Luna, de golpe y porrazo, tirando a la basura 8 años de trabajos técnicos y científicos, dando entonces prioridad absoluta a la conquista de Marte y a los viajes "beyond the border", considerándolos más que posibles, cuando hasta hace nada la NASA reconocía que a duras penas se veían capaces de volver a poner a un hombre en nuestro satélite. Casi al mismo tiempo empiezan a oírse rumores de una nueva tecnología de propulsión capaz de reducir la duración de los viajes al planeta rojo a solo 3 o 4 meses (con la tecnología al uso se requerirían en torno a 18), mientras la única foto OVNI considerada no manipulada por los expertos vuelve a salir a la luz tras 40 años de olvido en un cajón.
Stephen Hawkings, uno de los científicos más grandes de nuestro tiempo, se desmarca del resto de sus colegas con ciertas declaraciones sensacionales que han levantado una polvareda de aupa, en las que afirma estar convencido de la existencia de vida superior extraterrestre; no obstante, dando un sorprendente golpe de mano, recomienda encarecidamente no tratar de buscar ese ansiado contacto voluntario con nuestros hermanos del cosmos, tal y como se viene haciendo hasta ahora. Si están más evolucionados, dice, podría ocurrir algo similar a lo sucedido durante la colonización de América. Podríamos entonces vernos obligados a jugar el papel de "salvajes", con todo lo que ello conlleva si sus intenciones son hostiles. Idea que, curiosamente, el señor Spielberg, rescata del baúl de los recuerdos con el remake de La Guerra de los Mundos (un director también bastante influyente en USA, con contactos en lo más alto y que, no lo olvidemos, cuenta ya en su filmografía con 3 clásicos del género: Encuentros en la Tercera Fase, E.T. y el susodicho remake de Wells).
Por último, y como guinda del pastel, me llega una noticia contemplada recientemente en los medios serios de ciencia y astronomía. Una señal de radio anómala procedente de la galaxia M82 que se está recibiendo desde hace meses. Una señal nueva, que escapa según los analistas, a todo lo escuchado hasta ahora. Al parecer no se corresponde con ningún objeto o evento celeste conocido. Su intensidad es muy fuerte, nada errática y sea cual sea la fuente que la está transmitiendo ¡se mueve a 4 veces la velocidad de la luz! Algo que, por lo visto, solo se da en los alrededores de los más grandes agujeros negros. Pero la emisión no parece estar cerca de ninguno de ellos.
Desclasificación de documentos; reestructuración de proyectos en la NASA, con la aparición de supuestas nuevas tecnologías revolucionarias, descartando el retorno a la Luna (no olvidemos que, hasta ahora, cualquier plan serio de colonización del cosmos pasaba por la obligatoria implantación de bases habitadas fijas en el satélite, destinadas a abaratar costes, a facilitar los lanzamientos tripulados por la baja gravedad, etc. Algo que, de pronto, parece no ser necesario...); toda la tecnología de Hollywood puesta al servicio del proyecto más ambicioso de un señor que pertenece a un organismo de la NASA; proyecto que habla de la colonización de un planeta habitado por seres superiores a manos de otra raza con fines codiciosos, destructivos...; señales de radio captadas por toda una red de radiotelescopios ingleses y no desmentidas por los astrónomos; declaraciones del científico que más repercusión mediática tiene a nivel mundial, y de las que se ha hecho eco toda la prensa conocida (estoy seguro de que el señor Hawkings pensaba todo esto hace mucho ¿porque lo anuncia ahora, y de esta forma tan ostentosa?).
En fin, casualidades todas ellas, sin duda. Pero llevo un tiempo diciendo a quien quiere oírme que hay algo flotando en el ambiente, como una especie de expectación inconsciente, burbujeante que parece indicar algo. Hay presentimientos y presentimientos... y uno me hace pensar que estamos a las puertas de un acontecimiento peculiar. Puede ser en los próximos 5 años, en los próximos 10, o en los próximos 40, pero no queda mucho, sea lo que sea.
VERGÜENZA
Este es el mundo en que vivimos, señores.
Atención al titular: "Israel estudia suavizar el bloqueo a la franja de Gaza porque perjudica su imagen"... Santo Dios ¿como podemos leer algo así y no ponernos a vomitar al momento? ¡¡¿La imagen que dan?!! Eso es lo que les preocupa; eso y no que miles de niños mueran por no tener acceso a medicamentos, o a alimentos básicos.
Amigos, seguid... seguid sentados, pendientes del fútbol, Belén Esteban o la falacia absurda de la bolsa, mientras la infamia continúa pudriendo la esencia misma del Ser Humano; que cuando la mierda explote justo debajo de vuestros cómodos culos (y os aseguro que queda bastante menos de lo que imagináis), no seré ser yo quien deje de reírse al ver la expresión de imbecilidad sorprendida dibujada en vuestros rostros.
Porque las excusas fáciles, las obviedades ya no sirven para redimir a nadie hoy. Los "No tengo tiempo", "que lo arreglen los responsables", "que se puede hacer, es inútil" y demás autoengaños de ciudadano acomodado en la mediocridad tan sólo aumentan nuestra cuota de vergüenza como especie.
Hemos perdido el derecho, con nuestra vileza, a ejercer el don que nos confirió la naturaleza, al hacernos seres superiores, privilegiados, capaces de moldear, de cambiar, de arreglar nuestro entorno. No nos lo merecemos, y ahora, en lugar de ser un regalo, es un canceroso estigma de muy difícil curación.
No obstante, tranquilos, porque cuando todo esto se vaya al infierno, moriremos con una sonrisa de felicidad en la boca: la del ignorante consentido, ajeno a su grandeza perdida, desperdiciada.
Atención al titular: "Israel estudia suavizar el bloqueo a la franja de Gaza porque perjudica su imagen"... Santo Dios ¿como podemos leer algo así y no ponernos a vomitar al momento? ¡¡¿La imagen que dan?!! Eso es lo que les preocupa; eso y no que miles de niños mueran por no tener acceso a medicamentos, o a alimentos básicos.
Amigos, seguid... seguid sentados, pendientes del fútbol, Belén Esteban o la falacia absurda de la bolsa, mientras la infamia continúa pudriendo la esencia misma del Ser Humano; que cuando la mierda explote justo debajo de vuestros cómodos culos (y os aseguro que queda bastante menos de lo que imagináis), no seré ser yo quien deje de reírse al ver la expresión de imbecilidad sorprendida dibujada en vuestros rostros.
Porque las excusas fáciles, las obviedades ya no sirven para redimir a nadie hoy. Los "No tengo tiempo", "que lo arreglen los responsables", "que se puede hacer, es inútil" y demás autoengaños de ciudadano acomodado en la mediocridad tan sólo aumentan nuestra cuota de vergüenza como especie.
Hemos perdido el derecho, con nuestra vileza, a ejercer el don que nos confirió la naturaleza, al hacernos seres superiores, privilegiados, capaces de moldear, de cambiar, de arreglar nuestro entorno. No nos lo merecemos, y ahora, en lugar de ser un regalo, es un canceroso estigma de muy difícil curación.
No obstante, tranquilos, porque cuando todo esto se vaya al infierno, moriremos con una sonrisa de felicidad en la boca: la del ignorante consentido, ajeno a su grandeza perdida, desperdiciada.
HAY UN LUGAR EN EL CAMINO
Hay un lugar, allá en el Camino, donde el viajero exhausto puede detener sus pies doloridos, sin tener que mirar atrás.
Anoche, el susurro del viento me lo dijo.
Hay un lugar, allá entre los vaivenes del Camino, donde el peregrino solitario puede refrescar su alma cansada sin miedo a ser él mismo.
Anoche, mientras sondeaba el futuro incierto oteando más allá de las estrellas, el susurro del viento me lo dijo.
Hay un lugar, allí, allí mismo, en el Camino, donde el espíritu perdido puede encontrar refugio y dormir sin miedo a soñar con el peligro.
Un lugar donde el viejo caminante incomprendido encuentra descanso junto a las aguas de un profundo arroyo. Donde duerme como cuando era niño, y al despertar y ver su propio reflejo en esas aguas, es capaz de sonreír, alegre, comprensivo.
Porque hay un lugar en el Camino.
Anoche, cuando lloraba buscando a alguien a través de los cielos, el susurro del viento me lo dijo.
Allí amar no es un juego, donde gana quien más daño causa, quien más miente, quien más calla. Allí amar y querer van de la mano, cantando, bailando, sin parecer ridículos ni extraños. El amigo no se olvida, no traiciona; da sin pedir a cambio.
Anoche, cuando vi de nuevo la sombra oscura creciendo en su esquina, el susurro del viento me lo dijo.
Y yo le pregunté cómo encontrarlo.
Hay un lugar, me dijo… un lugar… donde podrías pararte a descansar, caminante solitario, y dejar por fin tus miedos. Ser tu mismo sin temor a ser juzgado. En él comprenderás a quienes te defraudaron, perdonarás a todos los que alguna vez te hicieron daño. Podrás dejar atrás todas las cargas, para marchar de nuevo hacia donde el Camino te lleve, ligero al fin de pesares y fantasmas.
¿Vienes?
Dame la mano. Soy el viento susurrante y te lo digo.
Hay un lugar en el Camino.
¿Vienes, te digo?
Sé que andas de nuevo asustado, perdido. Que hiciste un alto en tu propio caminar para tender la mano a un joven espíritu, y ahora todo en él se ha tornado en espejismo. En otra nube de humo que se pierde en jirones, trayendo consigo el hastío.
Caminante solitario, imaginaste un puente, y no era más que otra piedra en el Camino.
Por eso te pregunto ¿vienes conmigo?
Dame la mano. Soy el viento susurrante y te lo digo.
Hay un lugar, allá en el Camino.
El viento ya no sopla. Las sombras han crecido.
¿Queréis saber dónde estoy? Buscadme en el Camino.
Anoche, el susurro del viento me lo dijo.
Hay un lugar, allá entre los vaivenes del Camino, donde el peregrino solitario puede refrescar su alma cansada sin miedo a ser él mismo.
Anoche, mientras sondeaba el futuro incierto oteando más allá de las estrellas, el susurro del viento me lo dijo.
Hay un lugar, allí, allí mismo, en el Camino, donde el espíritu perdido puede encontrar refugio y dormir sin miedo a soñar con el peligro.
Un lugar donde el viejo caminante incomprendido encuentra descanso junto a las aguas de un profundo arroyo. Donde duerme como cuando era niño, y al despertar y ver su propio reflejo en esas aguas, es capaz de sonreír, alegre, comprensivo.
Porque hay un lugar en el Camino.
Anoche, cuando lloraba buscando a alguien a través de los cielos, el susurro del viento me lo dijo.
Allí amar no es un juego, donde gana quien más daño causa, quien más miente, quien más calla. Allí amar y querer van de la mano, cantando, bailando, sin parecer ridículos ni extraños. El amigo no se olvida, no traiciona; da sin pedir a cambio.
Anoche, cuando vi de nuevo la sombra oscura creciendo en su esquina, el susurro del viento me lo dijo.
Y yo le pregunté cómo encontrarlo.
Hay un lugar, me dijo… un lugar… donde podrías pararte a descansar, caminante solitario, y dejar por fin tus miedos. Ser tu mismo sin temor a ser juzgado. En él comprenderás a quienes te defraudaron, perdonarás a todos los que alguna vez te hicieron daño. Podrás dejar atrás todas las cargas, para marchar de nuevo hacia donde el Camino te lleve, ligero al fin de pesares y fantasmas.
¿Vienes?
Dame la mano. Soy el viento susurrante y te lo digo.
Hay un lugar en el Camino.
¿Vienes, te digo?
Sé que andas de nuevo asustado, perdido. Que hiciste un alto en tu propio caminar para tender la mano a un joven espíritu, y ahora todo en él se ha tornado en espejismo. En otra nube de humo que se pierde en jirones, trayendo consigo el hastío.
Caminante solitario, imaginaste un puente, y no era más que otra piedra en el Camino.
Por eso te pregunto ¿vienes conmigo?
Dame la mano. Soy el viento susurrante y te lo digo.
Hay un lugar, allá en el Camino.
El viento ya no sopla. Las sombras han crecido.
¿Queréis saber dónde estoy? Buscadme en el Camino.
martes, 2 de agosto de 2011
MÉDICOS Y MÉDICAS
A todos los jóvenes y jóvenas (por aquello de la igualdad, no se me vayan a soliviantar las feministas y alguna que otra ministra mal espolvoreada en la cama):
Ejercer la MEDICINA, la ENFERMERÍA, o cualquier oficio del ramo relacionado con la salud, ha sido siempre -y debería ser- uno de los fines más nobles a los que poder aspirar. Significa darlo todo, tu ánimo, tu esfuerzo, tus conocimientos, por la VIDA de otros seres humanos. Significa tratar con las personas en momentos malos, cuando lo peor de cada uno parece a punto de aflorar... Es una profesión que requiere, además de sabiduría universitaria, sabiduría HUMANA. Amar a tus semejantes, por encima de todo; y estar dispuesto a acompañarlos en los peores trances.
Así que DEJAD DE ESTUDIAR tales carreras porque resulte que es lo que está de moda, es lo que hizo mi papaito, hay trabajo en el sector, o queda divino de la muerte en las series de TV. donde TODOS se lian con TODAS y se enamoran perdidamente. DEJAROS DE HOSTIAS, pandilla de snob irresponsables y subnormales. Ser MÉDICO significa salvar vidas, tener el concepto de la VIDA por encima de todo lo demás.
Ser MÉDICO es mancharse de sangre, de orines, de fluidos corporales, aguantar malas contestaciones de gente que pierde los nervios porque tiene miedo, está asustada, o no sabe que le pasa. Ser MÉDICO es responder a la misma pregunta mil veces, con paciencia y una sonrisa. SER MÉDICO es para siempre, y no tiene horarios. Es todo eso y mucho más...
Así que aplicaros el cuento, imbéciles descerebrados. Azares de la vida me han llevado a conocer a un buen número de médicos de última generación, por eso sé de lo que hablo (salvando honrosas excepciones, que siempre las hay).
Si no os gusta tratar con la gente, con ese abuelo que ya no rige y saca de los nervios, con ese paciente que va sucio o huele mal, con ese otro que se cree que sabe más que tú... dedicaros a OTRA COSA. Y dejad de convertir uno de los oficios más nobles en un putiferio de mercenarios sin vocación ninguna, donde ellas van super-mega-monas esperando que el Dr. Cifuentes se de cuenta. Y ellos se pesean con el fonendo y un bronceado que ni en el Caribe, pavoneándose entre enfermeras loquitas por sus huesos.
Y no os rasgueis las vestiduras, porque he tragado mucho en hospitales, tengo ojitos, y cada vez el espectáculo es más dantesco. Dedicaros a lo que os de la puta gana, pero no nos obligueis a ver vuestros getos con expresión de hastío, aburrimiento o prepotencia por encima de nosotros mientras estamos tumbados en la camilla, pardiez. Que no sea esa la última imagen que me lleve al otro barrio: la de un capullo o capulla sin personalidad que estudió MEDICINA o ENFERMERÍA porque Chuchi queria hacerlo también. Su mami estaba loquita por presumir de su niño en el barrio. O creció viendo Anatomía de Grey y se masturbaba pensando en batas y enfermeros/as.
Estais consiguiendo en una sola generación que la gente deje de veros como a esa figura respetable y de confianza que aparecía en tu casa a las tantas de la noche, sin importar lluvia, truenos o relámpagos, maletín en mano y dispuesta a ofrecer, además de una cura, palabras de consuelo, y os vea como a meros funcionarios, puestos ahí para ganar prestigio social y un sueldo.
SER MÉDICO NO ES UN TRABAJO, NO ES UNA PROFESIÓN. ES UNA VOCACIÓN, que se lleva en la sangre de por vida. Y se tiene o no se tiene. Punto.
lunes, 11 de julio de 2011
domingo, 3 de julio de 2011
CARMEN
CARMEN
Susurros de fondo. Murmullos en la mañana fría de estas tierras. El viento húmedo de la sierra perdiéndose poco a poco entre los senderos silenciosos del pequeño cementerio, mientras aguardamos para darte el último adiós.
En apenas segundos te esconderán para siempre de la luz del sol y de estos pasillos angostos, flanqueados de vidas que se fueron, por los que tantas veces paseaste en soledad a lo largo de los últimos años. Los portales vacíos, oscuros, y las viejas ventanas llenas de historia ya no te verán pasar más con el crepúsculo a tu espalda, camino de esa cita diaria con mi abuelo. Tu amor perdido hace ahora dieciocho años.
Apenas hay lágrimas. Algunas se secan agotadas, consumidas ya, tras surcar mejillas enrojecidas horas antes. Otras, la mayoría, duermen todavía intentando asimilar el hecho insólito de que te vas sin hacer ruido, sin presentar batalla ante la adversidad, como siempre hiciste para irritación de quienes te rodeaban. Aún ahora, en este minuto final antes de la eternidad, espero absurdamente oírte protestar, aporrear la noble madera gritando a los cuatro vientos qué es lo que pasa.
Pero es cierto. Te vas.
Y sé, a pesar de los malos ratos, de las discusiones y rarezas de este último período, que el vacío aun amortiguado por el dolor crecerá en torno a todos nosotros siendo imposible de llenar.
La gente va desapareciendo, llevándose consigo pedacitos de calor, de cercanía. El frío indescriptible de la soledad vuelve a erigirse como dueño y señor de estos estrechos caminos tendidos entre la vida y la muerte, atravesando con demasiada facilidad ropas, piel y alma. Quiero rezar, cerrar los ojos para olvidarlo todo menos a ti. Quedarme aquí cómplice del tiempo velando tu descanso un rato más, hasta que algo o alguien me susurren que has completado el viaje, reuniéndote por fin con los seres queridos que ya partieron. Descansa junto a ellos Abuela, y cuéntales… cuéntales para que entiendan, si eso es posible, porqué hemos perdido la paciencia; porqué perdimos hace mucho la caridad.
Ahora debo irme, volver sobre mis pasos a la realidad de quienes todavía respiran. Los estrechos callejones flanqueados de historias amortiguan el sonido quedo de la vida que se marcha, visitante apenas tolerada en este triste paraje. Y mientras el contorno gris de las grandes puertas se va perfilando en la distancia –juego absurdo de luces y sombras flotando entre dos mundos– llega un último atisbo de brisa rezagada que trae consigo aromas perdidos e imágenes de una época lejana, allende los mares. Donde praderas interminables y tardes de sol eterno te vieron jugar y correr, completamente ajena al futuro aun incierto que te traería años después hasta aquí.
Traspaso al fin el umbral, dejándote a mis espaldas. Descansando entre olivares dormidos y bosques de pinos agrestes, salvajes. Mudos guardianes de esta tierra profunda y misteriosa en la que viví, antes de perder la inocencia, mis mejores veranos.
Debo irme. Todos los demás se han marchado. Sin embargo me quedo parado unos segundos, junto a los escalones de piedra, dejando que el viento suave acaricie mis lágrimas. Entonces con un último suspiro llevo la mirada más allá de los coches, hacia los amplios campos que se van fundiendo, poco a poco, con el verde apagado y los montes oscuros de esta sierra, nombrada Morena. Y allí, adentrándose bajo el dosel de encinas milenarias entreveo la incierta silueta de una pareja que se pierde, cogida de la mano, en la distancia tapizada de romero, de tomillo y de jara.
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